finafernandez

Este es mi blog personal, es decir, mi diario o mi bitácora electrónica. Sed bienvenidos. Josefa.

7.07.2006

Humor


ESTUDIO PSICOLÓGICO QUE HAGO APROVECHANDO QUE ES LUNES. Voy a hablarles de un amigo que yo tenía: Florencio. Era un ser excepcional, por muchas cosas (que no vienen al caso), pero en medio de su excepcionalidad, tenía en algo en común con el resto de la Humanidad: su amor al dinero. Mi amigo era contentadizo. A la vida no le pedía el oro y el moro, porque el mantener al moro le iba a salir muy caro. Se contentaba con la mitad. No era siempre una persona ordenada. En su casa, su comedor y su cocina siempre estaban descuidados, pero no sus cuartos. No era tampoco un hombre superficial; al contrario: le gustaban los fondos. Sus estudios habían sido amplios, pero ligeros. Recordaba que, en el colegio, de la Gramática sólo le gustaba la conjugación del verbo «haber». De la Retórica le gustaban los giros. Cuando estudiaba Literatura le agradaba leer libros de caballerías para poder apreciar los valores, y novelas de piratas, por el encanto que tenía para él el hallazgo de tesoros. De la Geografía, le agradaba particularmente la Hidrografía, ya que le entusiasmaban los ríos, por sus caudales. El que más le atraía era el Río de la plata, cuyo exótico nombre le encantaba. Sabía, además, capitales de países y de banqueros.De haber tenido dinero y de haber sido capaz de gastarlo, hubiera ido alguna vez de vacaciones al Perú, más concretamente al Potosí. De las Ciencias Históricas, sólo le interesaba la Arqueología, porque, en su candidez, creía que la Arqueología era la ciencia de hacer arqueo. Durante la época de su vida estudiantil admiró también a los antiguos romanos, por lo bien que sus soldados sabían manejar los escudos, así como a los caballeros medievales, que iban con divisas a todas partes. Cuando estudió Zoología dedicó su atención a sus animales favoritos: la mosca y el gato, aunque no puede decirse que no le gustaran también las perras. Algunos aspectos de las Matemáticas. también eran de su agrado. En la escuela era un entusiasta de las grandes sumas y, ya de mayor, mostró predilección por el interés compuesto. En cuanto a los fundamentos religiosos en su personalidad, diremos que, de la Historia Sagrada, le gustaban la leyenda del becerro de oro y, del mito de Noé, sólo el episodio del arca. Era, empero, muy moral y no sólo procuraba hacer el bien, sino hacer los bienes. En cuanto a sus pasatiempos preferidos, se sabe que le gustaba jugar a la baraja, por ver los oros, e ir a la feria a subirse a los caballitos, para que le dieran la vuelta. A veces, para entretenerse y cómo sabía algo de música, tocaba con una orquestina y, aunque el sonido que más le gustaba era el metálico, siempre acababa tocando la caja. Le interesaba asimismo la Numismática, pero preferiblemente la Numismática moderna. Bueno, para no cansar: hasta el chocolate lo compraba por libras.¿En cuanto a sus ambiciones profesionales?... No gran cosa: la alcaldía de algún pueblecito de la costa.
(Desconozco el autor)